sábado, 24 de noviembre de 2012

Pedro de Abrunhosa, o bien, 'ser autodidacta. Extracto de una carta


Al llegar a Sintra, la estación de tren está adornada con mosaicos arabescos. Corrí por toda la ciudad, pues iba tarde. Es una ciudad de ricos, seguro: las calles con adoquines, los edificios pintados. El Centro Cultural parece de los años cuarenta, y es estilo Bellas Artes. Cuando  entré a la sala, olía tanto a perfume. Por la ropa, me imagino que eran personas de clase media/ alta. El concierto bien: Pedro tiene muchísima energía y las canciones prendían. No sé. Solamente estaba contenta de estar allí con toda esa gente gritando, coreando sus canciones, riendo de las ocurrencias del tipo, y yo, sentada allí sin entender mucho lo que decían, tampoco siendo gran fan de este tipo (digo, no tengo ninguno de sus discos y a lo mucho había escuchado las dos canciones de la peli en mi vida), y sólo sabiendo que había llegado hasta ese lugar por una serie de ocurrencias de la vida: una clase de alumnos horribles sin motivación de aprender francés pero que querían ver una peli en francés, una película que nunca nadie renta en el Blockbuster y que tenía una guirnaldita y un nombre que me sonaba 'Mastroiani', haber sido aceptada en el doctorado y haber sido enviada a Lisboa sin ninguna explicación, y que un día por alguna razón, vi la fotografía de este tipo en una guía cultural que la encontré en algun 'lugar' y me recordó de la peli. Me imagino que saber que todo el mundo de alguna u otra manera está conectado, y hay una partecita de nosotros en todo ese desorden. También saber que en ese 'desorden', está regulada por cosas más allá de las cosas que nuestra familia y amigos saben, y que uno está 'al tanto' de ellas: instituciones culturales (la guirnaldita y el nombre 'Mastroianni'), un programa erasmus (con los consecuentes euros), un 'avión' para cruzar Portugal (con todo lo que eso significa: conocer 'embajadas'; aprender portugués; subir y bajar de aviones; cruzar aduanas; no conocer Sintra, pero saber que uno estará bien, mientras haya un tren a media noche para regresar a Lisboa). No sé como lo llamen las personas, yo lo llamo: 'ser autodidacta.  

Salí del concierto antes de que terminara, si no iba a perder el último tren a Lisboa. De regreso, me di cuenta que el Castillo de los Mouros, construido por los moros en el siglo XI en Portugal, se veía a lo lejos. Estaba iluminado encima de una colina. También me percaté de las columnas y los mosaicos estilo arabesco de la estación de trenes. Si te conte que Portugal fue 'conquistada' por los moros en el siglo XI, ¿verdad? Hay signos de ellos en Sintra y Lisboa: mosaicos, murallas, columnas. 


http://www.youtube.com/watch?v=yJiRVDpa0O4

lunes, 19 de noviembre de 2012

Imágenes de Portugal. Extracto de una carta


Empiezo a leer nombres en cartas donde el remitente es 'Luanda' (la capital de Angola y ex colonia portuguesa en África), café de 'Timor' en los anaqueles de alguna tienda (ex colonia portuguesa en Oceanía). 

Me parece curioso. Portugal fue un gran reino, realmente un reino: una colonia marítima que 'conquistó' Brasil, algunos territorios en África (Guinea Bisau, Ángola, Mozambique) y llegó hasta China (Macau) y Oceanía (Timor). Un reino. De eso dan fe el monasterio en Belém, blanco, enorme, con picos que llegan hasta el cielo. En la oscura noche, cuando en las calles pasa una o dos personas a través de las líneas del tranvía, otras sentadas en la parada, uno ve ese Monasterio, blanco, resplandeciente, colosal que data de esos tiempos coloniales donde están los restos de Vasco de Gama y Camoes (el equivalente a Cervantes para Portugal). 

Ahora, para ir al antiguo puerto, Belém, donde atracaban los barcos partidos en esas grandes misiones coloniales, uno se sube a los tranvías électricos, hechos de madera, destartalados, ladéandose de un lado al otro, empujándose con las personas para no caerse y sonríendoles cada vez que uno se ladea. Los señores sentados viendo por los ventanales de los trenes, con su sombrero, su bastón, y su bolsa de plástico con pan dentro. Tanta tristeza. Y luego cuando uno escucha a los chinos (Plural. Mientras hay un mexicano, un argentino a quienes les dan becas a los chinos les dan 8), quienes obtienen becas del Instituto Camoes para estudiar portugués, sus razones para venir a Portugal: 'Yo quiero hablar portugués porque quiero ir a Brasil'. 

En las noches, en Álcantara, cerca de un barrio industrial, mientras en un bar se escucha a alguien cantando flamenco y batiendo palmas, con toda la fuerza, la vitalidad, la energía, las canciones del fado son tan derrotadas y tristes. Uno sólo puede sentarse y ver a la cantora al escuchar fado, ver por la ventana, y seguir sosteniendo la bolsa de plástico con el pan dentro. 

Hoy, estaba leyendo que hasta 1980, 29% de la población en Portugal vivía en la ciudad. Veinte años después, era el 67%. En realidad, hace muy poco tiempo, Portugal empezó a urbanizarse. Es por eso que me da la sensación de rural en las maneras de los portugueses (por ejemplo, cuando me ha tocado estar perdida -la mayor parte del tiempo- en el metro, el bus, la calle, la escuela, donde sea, y las personas tan sólo de verme perdida se acercan a ayudarme o a darme consejos de cómo llegar, o les preguntan a las otras personas para que me orienten, o el chico que se iba a subir al metro, y por no dejarme sola, me fue a acompañar hasta la Biblioteca Nacional y caminó una estación de metro más sólo para acompañarme hasta donde yo iba).

Ya te había contado que me recordaba a Guatemala, ¿no? Por ejemplo, en el trayecto de la Biblioteca Nacional a mi casa, hay varias casas con moho en las paredes, con grandes jardínes de las casas, las flores que despiden de las casas sus olores nocturnos.

La otra vez nos contaba Miquel que en el trayecto a casa a las 10 am, de repente escuchó una guitarra y la voz de un señor cantando en una tienda -creo que ni siquiera era una tienda de instrumentos musicales- y otro señor se le unió. Los dos a las 10 de la mañana cantando.

viernes, 9 de noviembre de 2012

lunes, 5 de noviembre de 2012

Imágenes de Suecia

Imágenes de Suecia

¿Con qué relacionas la palabra Suecia? Frío, renos, suicidas, rubios, muchos impuestos, posiblemente Bergman. Son imágenes compartidas en América, desde Estados Unidos hasta Argentina, pasando por México y Colombia.

Después de dos semanas en los países escandinavos, los suecos se convirtieron para mí en los rebeldes descarriados de Escandinavia. Primero, en Suecia, nunca nos detuvo un policía por cruzarnos el semáforo en rojo como peatones. En Copenhague, sí, realmente un delito penado con las miradas y hasta con la policía. Segundo, en las tiendas o restaurantes, los dependientes siempre comenzaban hablándome en sueco, no en inglés. No había conmoción general por ser morena.

Frío, sí hay, y un montón. Sin embargo, las casas están preparadas con sistemas de calefacción para estar a 0 grados o menos durante más de la mitad del año. Uno hasta se puede dar el lujo de comprar un grandísimo bote de helado de limón para comerlo después de una buena ración de patatas con mermelada de lingonberry (por cierto, a régimen de patatas -traídas de Perú-, se acabaron las epidemias en el siglo XIX en Suecia). A comparación de otros países más mediterráneos, como Portugal, dónde las casas están mal equipadas, y hay frío tanto afuera como adentro de la casa.

Renos, supongo que sí. Pero eso es en el norte, más al norte supongo que cerca de las auroras boreales. Lo único que yo vi fueron perros, gatos, y mi amiga Adri se encontró a un zorro del tamaño de un perro al lado del cementerio.

Suicidas, también hay. Aunque según la OMS, México y Colombia tienen un mayor índice de suicidos a comparación de Suecia.

Rubios, sí hay, pero también negros, morenos, mujeres cubiertas con velos. Desde principios del siglo XX, la mitad de la población en Suecia es migrante de otros países. Durante la década de los setenta, era Chile. Ahora, son Etiopía, Somalia, Nigeria. Me sorprendió que dieran por hecho que hablaba sueco en cada cafetería, restaurante, o tienda a la que iba.

Impuestos, también hay, aunque es un sistema gradual, y cada 'county' decide cuanto cobrar a sus ciudadanos. Algunos ciudadanos deciden cambiarse de 'county' para pagar menos impuestos. Al sur del county de Estocolmo, es donde las autoridades políticas decidieron cobrar menos impuestos. Allí viven varias pop stars. La base son 380 mil coronas (la moneda en Suecia). Por debajo de este límite, los ciudadanos deben pagar el 30% de sus ingresos como impuestos. Estos van destinados al hospital, o a la escuela pública de la localidad. Si uno gana más de ese límite, el adicional de impuestos va para las instituciones nacionales, como el parlamento. Además, los expedientes de impuestos de los ciudadanos no son revisados en sus mismas localidades, sino que son enviados a otros counties, para evitar que se conozca el ciudadano y el que revisa el expediente. Obvio, debe haber trampas. Sin embargo, éstas son las reglas, y algo debe servir, pues entre la lista de los hombres más ricos del mundo, no hay ningun sueco.

Bergman, Bergman. Particularmente, me encanta 'Fresas Salvajes'. La escena, donde el profesor emeritus antes de recibir el premio a su gran trabajo en el Gran Hall en Lund (Upsala, Gotemburgo ¿?), sueña con la bella chica de rizos dorados de su juventud, quien se ríe de él mientras recoge fresas para el cumpleaños del tío antes de que todos le canten y toquen música para él. Y mientras está en su vejez recibiendo premios, sueña con el gran reloj que avanza en el tiempo y no hay nadie en el pueblo con quien hablar. Lo que posiblemente no sepan es que la Academia Sueca de Cine decidió nunca premiar a Bergman por haber sido un misógino y malvado con su esposa. La Academia Sueca de Cine muy bien.

Las siguientes son fotografías de mi Suecia que viví en octubre, donde vi llegar el invierno, con la primera nevada mientras un profesor de la Universidad de Fudan hablaba de Deng Xiaoping. Y en el parque cerca de la Universidad, vi el esplendor de un árbol de flores rosas muy frondosas, y después de la primera nevada, sólo sus ramas quedaron y sus hojas esparcidas en el pasto.



(Karo, mi amiga quien trabaja para la Oficina de Impuestos en Kivik, Suecia.
Antiguamente, trabajo para Ernst and Young en Luxemburgo)

(Mi amiga Adris rumbo al Kungsgraven, una tumba construida sólo de piedras)


(El sur de Suecia está caracterizado por ser un gran productor de manzanas)

(Enfrente del Mar Báltico en Kivik, Suecia. Vik significa puerto)

(Systembolaget, la tienda estatal de venta de alcohol en Suecia. Las bebidas con más de 4% de alcohol -dígase cerveza (de Bélgica, Suecia, Escocia), vino (de España, Chile, Argentina), vodka (de Suecia), tequila (de México), ron, sólo son adquiridas en estas tiendas del Estado. Las tiendas cierran a las 6 de la tarde. El sábado abre hasta mediodía y el domingo está cerrada. Eso provoca que los consumidores compren más alcohol, previendo consumir más el fin de semana. Las colas son inmensas los viernes por la tarde). 



(Michelle, Rodela y Laura)


(Sergi y Armantas. En casa de Michelle y Armantas, quienes muy gentilmente nos hospedaron durante dos semanas).



(Mujer en el autobus en Linköping)

(Jan y Sam con Caro, Marcelo y Laura)

front cover
(¿Qué tal? Folleto distribuido por la RFSU (organización dedicada a la promoción de la educación sexual, donde sus campañas están destinadas tanto a la prevención como al disfrute sexual) en el Centro Cultural Queer de Linköping, donde los domingos se baila 'Salsa 4 Water'. Acá el link a las publicaciones de RFSU http://www.rfsu.se/en/Engelska/About-rfsu/Resources/Publications/A-guide-to-clitoral-sex/. Love it! No sólo es prevención, sino también es promover el placer)


Otras hechos de Suecia que me gustaron: 

1) Estocolmo es una ciudad, hecha por once islas, conectadas entre sí por botes o puentes. 

2) Fotografiska, una galería de fotografías, construida en una antigua estación de trenes junto al río. Hay exposiciones temporales durante todo el año con varios artistas siendo exhibidos simultáneamente, wow. Acá un vínculo a la página http://fotografiska.eu/. En esta visita, me gustó una parte de la exposición de Stromholm, quien fotografió a los trasvestis en Pigalle en los años setenta, y quien termina diciendo 'Yo tomo fotografías de mis amigos y de las personas que quiero'. 

3) Moderna Museet, construido en la isla donde hay sólo museos y algunos barcos estacionados en el muelle. Mi hostal estaba a la vuelta de allí. En la colección permanente, ¡hay decenas y decenas de posters y pinturas producidos durante la era soviética! Me imagino que es por la cercanía geográfica entre Suecia y Rusia (¿?). En esta vuelta, vi una exposición del fotógrafo Tillmans y otra de la lucha entre Picasso y Duchamps (yo ni sabía que había habido lucha). Acá el link, http://www.modernamuseet.se/sv/Stockholm/. De Tillmans, me gustó que ha trabajado con asociaciones de SIDA en África. Además, le gusta viajar y últimamente se ha dedicado a tomar fotografías en el Observatorio Astronómico Nacional de Chile.

4) La librería 'Hedengrens', ubicada en pleno centro de la moda con boutiques carísimas, http://www.hedengrens.se/. Enfrente pasa el tranvía, y hay varios cafés a los costados.

5) Dos autores suecos que están ahora en el librero de mi cuarto en Lisboa:
   a) Gosta Berling Saga de Salma Lagerlof (sueca, maestra del área rural, la primera en recibir el premio Nobel de     Literatura, quien Margarite Yourcenar hablaba sólo flores de ella).
  b) 'Poesía' de Tomás Tranströmer (sueco también, premio nobel de literatura, sin mayores referencias, más que cuando abrí su libro, el primer poema entre los 140 que había se titulaba 'Lisboa', y la primera palabra del poema era 'Alfama' -mi canción favorita de Madredeus).




Aclaración

Érase una vez un doctorado Erasmus

Debido a la crisis económica y a las previsiones de que los programas Erasmus en todas sus modalidades (Erasmus, Erasmus Mundus) serán reducidos (o desaparecerán) en el futuro más próximo, me parece un título adecuado para mi blog sobre el doctorado que apenas comienzo. Este doctorado me llevará durante tres años por varios países europeos, africanos y posiblemente asiáticos. Como dice mi madre, 'de esas cosas que a uno que anda a pie no se le presenta todos los días'.

Quien sabe donde vaya terminar. Lo que sé hasta hoy es que el master Erasmus Mundus, me llevó a conocer personas, ahora amigos, de los más diversos origenes nacionales, religiosos, étnicos, políticos, sociales y económicos. 

El título de este blog fue sugerido por mi amigo Ricardo, aunque apoyado por mí, y por varios otros quienes continuamente me preguntan '¿Sabías que la Unión Europea decidió recortar los gastos a los programas Erasmus?'. Sí, lo sabía, y por allí, el título de este blog. 

(Mi grupo con Jan, Sam, Ingemar, Xian. 
Último día de cursos del 'Summer Course' en University of Linköping.
Un estudiante, una nacionalidad)

domingo, 4 de noviembre de 2012

Vadstena, los Archivos de Ostergotland -los más viejos de Suecia

Los Archivos de Ostergotland

El 'Riksarkivet' (el conjunto de archivos en Suecia) están organizados de acuerdo a la región y a la nación. Los asuntos del parlamento, o de relaciones exteriores, por ejemplo, están concentrados en el Archivo Nacional, en Estocolmo. Los archivos de las regiones son siete. Desde el norte, dónde están las Auroras Boreales, hasta la isla mayor de Suecia, Gotland, donde Bergman solía utilizar los paisajes rocosos para filmar sus películas, los registros de la población se encuentran en alguno de los regionales.

El Archivo de Ostergotland (la región debe su nombre al estar al Este de Gotland- la isla más grande de Suecia, donde en el verano se realizan festivales de cine al aire libre en nombre de Ingmar Bergman), en el poblado de Vadstena, es el más viejo de estos siete. Data de 1897, cuando la Iglesia protestante donó sus archivos al Estado. 

¿Qué se puede encontrar en los archivos regionales?


Se pueden encontrar los registros parroquiales, realizados año por año desde 1752. Sí, año por año. En este archivo, sólo se ha localizado un caso de un parroco ebrio que dejo de reportar nacimientos, defunciones y migraciones durante cinco años. El resto de los años para el resto de las localidades está allí. Cuando Foucault escribio sus tesis principales, vivía en Suecia y tenía en mente este sistema.

Se puede encontrar también las 'tarjetas migratorias'. Cuando una persona quería migrar, debía acudir con el párroco. Este párroco debía redactarle una 'tarjeta migratoria' que debería ser mostrada al párroco de la iglesia del destino a dónde fuese. Ésta contenía información como si la persona era fiable o no, si tenía hijos, si estaba comprometido (a). El día de llegada al destino, el párroco anunciaba la 'calidad' del nuevo visitante de acuerdo con la información de su tarjeta. Nada mal, ¿eh? Algo así como el feisbuc de nuestros días, pero obligatorio. 

Por último, hay una parte de enfermedades. Los párrocos eran los encargados de hacer los análisis de defunción. En éstos, ellos debían determinar la enfermedad de los muertos. Así, uno puede rastrear las principales enfermedades de los suecos desde el siglo XVIII. 

Todos estos documentos regionales están preservados en este castillo. Antes de llegar a verlos, uno debe bajar por un castillo renovado por dentro, además de ingresar por varias puertas con candados y  códigos de seguridad. 

Nuestro guía, un caballero y especialista en estos archivos, nos ofreció una bebida caliente, al llegar muertos de frío al otoño sueco. 




(Foto de grupo con Jan y Sam -faltó Adri y Ming)

(Mi querida amiga Adri)

(Hacia el antiguo castillo y ahora archivo de Ostergotland)


(Enfrente del Castillo de Vadstena, el proyecto de ingeniería más grande del siglo XIX en Suecia, que unió a través de un río a Estocolmo con el suroeste de Suecia)

(Sala de estudio en la planta alta del castillo)


(Bajando a los archivos)

(La seguridad para entrar a ver las tarjetas de 1752)


(¡Me encanta Jan! Por él supimos que 1)Foucault hizo su doctorado en Upsala; sin embargo, el director de su tesis no lo dejo graduarse; 2) Los suecos dicen que los daneses hablan como si tuvieran una papa en la boca; y otras chistosas historias)


(Nuestro guía, enseñándonos unas actas de población, dónde está registrada el nacimiento, la defunción y la migración de personas, hechas por los párrocos año tras año desde 1752)




(Los fósforos con seguridad son originarios de Suecia. Antes los fósforos se prendían al contacto con cualquier cosa).

17 horas de autobus y un ferry; o sea, París- Copenhague en autobus

Esa sonrisa es una con 4 grados en otoño en Copenhague. En los países escandinavos, dan frazadas para estar en las terrazas de los restaurantes. En Suecia, los cafés, además de los terrestres, hay otros en los barcos. 

X razones, nos llevaron a cruzar desde París hasta Linköping -al sur de Suecia- por vía terrestre. El primer trayecto fue París a Copenhague en autobus. Aunque para viajes en autobus, América Latina es líder. En México, Primera Plus, Futura, y ya ni se diga ETN, con internet, música, películas, y hasta una bolsita con el sandwich y el boing. En Colombia, hay unos que tienen hasta casino. 

Nos enteramos cuando cruzamos la frontera de Bélgica, Holanda, Alemania y Dinamarca, pues cada vez se subían dos o tres tipos a pedirnos nuestros pasaportes. Al parecer, después del episodio del barco Lampedusa (el que naufragó en Italia con todos los migrantes, a quienes Berlusconni, les dio la entrada libre de Italia para el resto de Europa), se restauró la vigilancia en las fronteras. En la primera parada, bajaron a un señor morenito. En cada parada, se subían oficiales con  sus pares de esposas, y pistolas. Nuestros compañeros de viaje eran sobre todo estudiantes. 

Era de noche cuando cruzamos por Bélgica. Por la ventana, parecían asomarse monstruos, uno tras otro. Eran plantas heólicas. Sin embargo, tienen dos luces rojas que se prenden y apagan por la noche. En Alemania, me sorprendió la tecnología de los baños. Con el fin de cuidar el medio ambiente, en los baños públicos, la media tapa gira y se lava con productos químicos. Aunque muy extraños los panfletos de esa tecnología, sólo hay caras de personas sonrientes, nada indica que estén promocionando tecnología para excusados. Cruzamos durante toda la mañana el norte de Alemania. Yo sólo veía gris en el cielo, algunos edificios y agua en Hamburgo. 

Al mediodía, el autobus llegó al mar. Con todo y autobus, subimos a un ferry, donde era zona de duty free (cigarros, alcohol, perfumes, supuestamente más baratos por zona internacional). Durante cuarenta minutos, cruzamos por el mar. En el ferry, cabían varios carros y autobuses de pasajeros. En la cafetería, ya vendían las famosas 'kannelbullar' (pan con canela) de los países escandinavos por 20 coronas (2 euros y medio). Mar azul. Desde la ventanilla, veíamos las olas golpear contra nuestro ferry.

Llegamos a las 3 de la tarde de Copenhague. 

Las primeras reglas que aprendimos:
1) Hay tres tipos de banquetas en la ciudad: una para vehículos, otra para bicicleteros, otra para transeúntes. Aprende tu condición, y actúa de acuerdo con ella. 
2) Los semáforos en rojo son semáforos en rojo incluso para peatones (un policía nos detuvo por cruzarnos el semáforo en rojo). 
3) Christiania y las bicicletas rule






(Foto con la Sirenita detrás, Copenhague)

Christiania. Copenhague

'No photos'

La única prohibición en Christiania es 'no photos'. Extraña prohibición, y más en esta época de frenesí de cámaras fotográficas y redes sociales. La razón: en esas dos cuadras, es legal la venta y consumo de marihuana. Hay varios puestos con señores vendiendo hierba traída de todas partes del mundo, Magreb -Marruecos-, América, Europa, Asia. Claro, ahora hay debates en el parlamento entre diputados yendo y viniendo, quienes quieren sacar a toda la gente de este barrio (a los vendedores, consumidores, y moradores). 

Christiania es el único lugar anarquista que yo he conocido -territorialmente hablando. Es decir, tengo varios amigos, incluso mi padre, quienes son anarquistas. Sin embargo, nunca había conocido un 'lugar' que se definiera como tal. Geográficamente, comprende unas cuantas cuadras en una isla de Coppenhague, al otro lado del río Sydhavnen. Al 'entrar' (doblar una esquina y cruzar la calle), se lee 'usted está saliendo de la Unión Europea'. Hay dos reglas 'no tomar fotos y no correr (pues causa agitación y asusta a la gente'. 

Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió como base militar al ejército danés. En la década de los sesenta, un grupo de padres en ese barrio querían transformar la base militar en un parque. Hubo oposición. Sin embargo, los padres consiguieron tomar estos pedazos de calle. Ahora, además de ser permitida la venta y consumo de marihuana, las casas de dicho barrio tienen hortalizas y pequeños jardínes, donde la 'gente' (no sólo hay daneses, encontré hasta un michoacano viviendo allí) vive. 

Es la historia también de la Cartoucherie en París (uno de mis lugares favoritos en este mundo). La Cartoucherie, en el Bois de Vincennes, sirvió como base militar durante la Segunda Guerra Mundial. En los sesenta, un grupo de 'teatreros' decidieron transformar esta base en un complejo de teatros (en la Ciudad de México se equipararía con el Centro Cultural del Bosque). Ellos cogieron martillo y clavos para construir la Cartoucherie, teniendo como líder a la señorona Arianne Mnouchkine (una de mis mujeres favoritas en esta vida. Ver las fotos de Martine Franck, otra dama). Una vez en Lyon, tuve el placer de cruzarme con ella: señorona. Ahora los parisinos gozan de funciones del Theatre du Soleil, en la Cartoucherie. Además las obras de Mnouckine, son reconocidas por durar hasta ocho horas (no sólo es la duración, es la música, la interpretación. Ha habido algunas donde incorpora danzas y música japonesas). Durante los intermedios, ella y su equipo preparan y sirven la comida a los espectadores, además de ofrecerles frazadas para el duro frío invernal. 

Volvamos con Christiania. Allí, hay graffitis y esculturas en los muros; conciertos de ska; un restaurante vegetariano, con las ollas hirviendo llenas de sopa; y un pequeño museo, dónde se venden litografías de Christiania, para apoyar a la causa. 

Estas fotografías las tomamos una cuadra antes de salir de la Unión Europea, y la otra saliendo del Centro Cultural de Christiania. 

Cabe decir que una joven del hostal y un joven cerca de la Universidad, sin más ni más, nos recomendaron ir a Christiania.